Recorrido fotográfico turístico por los hoteles y hostales de España

La ciudad de Sevilla tiene un centro comercial muy bien definido que está formado por las calles paralelas a su famosa calle Sierpes, la calle Cuna que se ha quedado algo más anclada en el pasado, y las modernas calle Tetuán y calle Velázquez en las que se encuentran las más actuales marcas de moda. Si sumamos varias calles más perpendiculares a las anteriores que llegarían desde Plaza Nueva hasta la Plaza del Duque tendríamos lo más destacado del comercio sevillano.
En la Plaza del Duque es donde se encuentra el Hotel Derby, en el número 13 y por si acaso su vista no tiene la agudeza que le permita ver los números tan sólo tiene que localizar el centro comercial de El Corte Inglés que está dedicado a libros y tecnología, junto al lado de este gran almacén se encuentra el hotel. Tenga en cuenta que en esa plaza también se encuentra un edificio de mayor tamaño de esa misma firma comercial.
El hotel Derby situado en un lugar tan céntrico, si consideramos el área comercial, es el establecimiento ideal para quienes visitan Sevilla con la idea de salir de compras o para quienes tienen preferencia por la zona más moderna y bulliciosa de la ciudad. Sólo hay un hotel más en la misma Plaza del Duque, el hotel América.
El hotel con categoría de tres estrellas tiene un total de 75 habitaciones, más de las que en principio se podría suponer viendo su pequeña fachada.
Sus dimensiones en el interior tampoco destacan por su generosidad sin embargo el hotel está bien distribuido y si evita subir por las empinadas escaleras utilizando el ascensor no se encontrará con ninguna otra dificultad arquitectónica. En la cuarta planta posee un salón social que dispone de una terraza con vistas estupendas a la Plaza del Duque y a parte del centro de Sevilla.
La decoración en general se ha quedado un poco anticuada, tal vez es de los años ochenta, y no ayuda por lo tanto a que la sensación del hotel sea de lujo. Es bien cierto que un hotel de tres estrellas no tiene que buscar unos detalles tan cuidados como un hotel de cinco estrellas sin embargo el mobiliario y algunos televisores de catorce pulgadas son mejorables.
Tanto en las habitaciones interiores como en las exteriores el ruido exterior no llega a niveles molestos, ahora bien, el ruido que llega desde otras habitaciones si puede ser excesivo.
Los cuartos de baño tienen dimensiones aceptables y se encuentran en el pasillo de entrada a la habitación. Tal vez el único error haya sido colocar duchas fijas en la pared.
La atención por parte del personal del hotel es buena y si bien este establecimiento no dispone de muchos servicios añadidos, dado el reducido espacio en el que se encuentra, si que le ofrecen conexión wi-fi a Internet, servicio de equipajes, lavandería y tintorería.
El precio de las habitaciones, dada la situación del hotel, se puede considerar económico. En varios centros de reservas se puede reservar habitación doble por un precio que ronda los sesenta euros la noche.
Teniendo en cuenta su localización, servicios, y el precio de sus habitaciones, podemos concluir que es un hotel totalmente recomendable para alojarse en el centro de Sevilla.
Le damos también la dirección de más hoteles de Sevilla para que usted pueda elegir.

Los establecimientos más económicos para el alojamiento del viajero siempre han sido los hostales y las pensiones puesto que su oferta de servicios, siempre más reducida que la de los hoteles, les permitía reducir gastos y abaratar el precio final de cada habitación.
Un hotel siempre se ve obligado a cumplir con unos requisitos de servicio y calidad que si bien están presentes en los hostales y las pensiones les obliga a realizar una inversión inicial y otra de mantenimiento que inevitablemente tiene que repercutir en lo que el cliente paga cuando quiere alojarse.
Ya no es cuestión de comparar una habitación en un hotel de cinco estrellas y otra en un hostal que ni siquiera nos ofrezca baño privado sino comunitario. Olvidémonos de los extremos y centrémonos en los alojamientos de tipo medio.
Por lo general la tendencia del turista que va buscando el precio más ajustado es la de contactar con hostales y pensiones, y no considerar ni siquiera como opción preguntar por el precio en hoteles. Supone este tipo de turista que por muy económico que le pueda resultar el hotel siempre será más caro que un hostal.
Vayamos concretando porque al final todo es cuestión de dinero y por lo tanto lo único interesante es comparar precios reales.
Si buscamos un alojamiento barato en una ciudad capital de provincia española el precio de un hostal que nos ofrezca baño privado puede rondar los 35 a 50 euros por noche para una pareja. Si piensa que usted los conoce más baratos, o más caros, sólo podríamos darle la razón. Incluso si sale de viaje por Europa podría encontrar alojamiento a un precio inferior, por ejemplo alojándose en esa especie de barracones que puede encontrar en Amsterdam en los que tendría que compartir habitación con 15 o 20 personas más. En España sin embargo no es fácil encontrar esa modalidad de alojamiento compartido, aquí tenemos preferencia por habitaciones donde sea posible un nivel de privacidad mayor.
Así que ya tenemos establecido un precio medio para la habitación doble, dejamos también al margen días festivos en los que el precio de la habitación puede incrementarse notablemente si nos encontramos en una ciudad turística.
Por lo tanto tenemos a nuestro buscador de hoteles a precio razonable, estando dispuesto a pagar hasta 50 euros para conseguir una habitación doble.
Esta persona ha dado de lado a los hoteles y comete un error porque para su sorpresa encontraría que algunos de estos establecimientos le podrían ofrecer una habitación doble por 45 a 70 euros. Es evidente que no nos referimos a hoteles de cuatro o cinco estrellas pero si que en hoteles de dos o tres estrellas podría encontrar alojamiento incluso a un precio inferior al de algunos hostales.
Por ejemplo en la ciudad de Sevilla hay hoteles que estando en el centro y teniendo una categoría de dos estrellas le pueden ofrecer una habitación individual por menos de 40 euros. En ocasiones puede ser interesante tener el hotel bien situado aunque haya que pagar cinco o quince euros más.
Esto no quiere decir que sea una mejor elección quedarse en un hotel y no en un hostal sino que a la hora de buscar alojamiento a bajo precio debería también de tener en cuenta las ofertas de algunos hoteles de dos o tres estrellas.

Tal vez usted no haya tenido nunca la ocasión de pasear entre ese mar de olivos que se encuentra en los campos de la provincia de Jaén. Allí donde miré encontrará más y más olivos plantados en perfectas filas que demuestran que la mano del hombre ha buscado algo más que reordenar el medio natural. De hecho si bien en esta zona de España podría encontrarse algún olivo silvestre, los conocidos como acebuches, en ningún caso se podrían haberse propagado sin un interés económico en tan desproporcionado número como hoy podemos encontrarlos. Me refiero a los olivos porque los acebuches si que son una rareza ya que su producción de aceituna no resulta interesante.
Es éste un paisaje extraño, al mismo tiempo natural y manipulado, con un crecimiento libre pero perfectamente delimitado.
Lamentablemente en la gran mayoría de estos campos la flora autóctona ha desaparecido o se encuentra arrinconada “gracias” a los efectivos herbicidas. Así que estas excursiones no van a ofrecer ningún catálogo visual de plantas.
A pesar de esto la uniformidad de los campos de olivos puede ofrecer la sorpresa de una experiencia casi mística de una naturaleza silenciosa modelada a medida del hombre. Estos campos nada tienen que ver con bosques o sierras, cada olivo guarda el reflejo y la forma de cada persona que lo ha trabajado por lo que en los olivares al mismo tiempo se puede encontrar la soledad material acrecentada por la aridez de la tierra y el bullicio de esa ausencia que se encuentra en cada rama cortada, en cada surco de la tierra o en cada nueva hilera de olivos.
Como no va a encontrar ofertas en agencias de viajes para visitar olivares decídase usted mismo/a a viajar a Jaén y una vez entre en la provincia tendrá para elegir entre millones de olivos. De paso alójese en cualquier de sus hoteles u hostales y pase unos días descubriendo la gatronomía de esta tierra que como no podía ser de otra manera está tan unida al aceite de oliva.

Aunque desde el mes de Noviembre, incluso a finales de Octubre, ya era posible ver decoración navideña en Sevilla no ha sido hasta este mes de Diciembre cuando, con todo derecho, la Navidad comienza a sentirse con más fuerza.
Desde hace años esta decoración se ha dejado influenciar cada vez más por la estética de otros países por lo cual el árbol de navidad ha ganado más terreno, lo mismo que otros muchos ornamentos. Sin embargo nuestros tradicionales belenes siguen despertando el mismo interés de siempre como si por ellos no pasase el tiempo y fuesen indiferentes a la competencia navideña.
En la plaza de San Francisco, situada a las espaldas del Ayuntamiento y a muy poca distancia de Plaza Nueva, se ha instalado la Feria de Belenes, en la cual se pueden comprar todas las figuras imaginables para nuestro belén. Figuras de todos los tamaños, ya sean de plástico o de cerámica, y con los más variados personajes.
El belén que puede verse en la fotografía es el que instala cada año El Corte Inglés de la Plaza del Duque en una de sus fachadas.

Conocer Sevilla desde el Guadalquivir es una de las opciones que tiene al visitar esta ciudad que no debería de perderse.
Los barcos es bien cierto que no son los más modernos y no se pueden comparar con los que navegan por Amsterdam pero son seguros y el Guadalquivir es un río muy tranquilo a su paso por la ciudad de Sevilla.
Existen varias empresas que disponen de barcos que recorren el río y que en trayectos que pueden durar en torno a media hora, o algo más de tiempo, le enseñarán toda la ciudad desde el río.
En los hoteles de Sevilla probablemente podrá encontrar publicidad de estas empresas, de todas maneras si en su hotel no encuentra información lo que puede hacer es desplazarse a los entornos de la Torre del Oro donde si podrá comprar entradas para estos cruceros por el Gudalquivir a su paso por Sevilla.
Entre las ofertas de estos cruceros podrá encontrar los que se realizan de noche, momento en el cual la ciudad de Sevilla cambia por completo. Es sin duda un paseo más romántico.
El precio es variable entre empresas que se dedican a los cruceros en el Guadalquivir pero podrá encontrar entradas en torno a los 15 euros.

La orilla derecha del Guadalquivir a su paso por Sevilla se ha convertido en uno de los lugares más solicitados de la ciudad para poder vivir. Ni siquiera el gran número de bares y restaurantes que se han ido instalando en este lugar ha depreciado el valor de las viviendas de la calle Betis y es que las vistas que se pueden tener desde estas casas o pisos probablemente sean las mejores de toda Sevilla. En primer plano el río con todos los barcos que suelen navegar por sus aguas y más al fondo la ciudad de Sevilla en donde destacan la Torre del Oro y un poco más al fondo la Giralda.
Esta calle forma parte del barrio de Triana aunque por su posición se encuentra bien comunicada con las principales zonas de Sevilla. Trianan y los Remedios a pocos metros de distancia, el centro de la ciudad que se encuentra cruzando cualquiera de los dos puentes que conducen a Puerta de Jerez o a Plaza de Armas, la Cartuja puede verse al fondo de la forografía y se encuentra también a muy poca distancia, llegar a Nervión o la Macarena a través de Torneo es igual de inmediato.
Como ya he mencionado los dos inconvenientes que puede tener esta famosa calle son los elevados precios de sus viviendas y la gran concentración de gente en torno a sus bares durante los fines de semana. Sin embargo para los visitantes el lugar puede tener más atractivo gracias al ambiente festivo que alcanza su culminación en la Velá de Santa Ana a modo de pequeña berbena de barrio a finales del mes de Julio.

Esta es una de las zonas de Sevilla que más se ha transformado recientemente y esto ha sucedido sin importar demasiado que a lo largo de la Avenida de la Constitución podamos encontrar los edificios más destacados de la ciudad que han formado parte de su historia y le han dado carácter propio, como la Catedral, la Giralda o el Archivo de Indias.
Hasta hace unos años la avenida permitía la circulación de vehículos hasta llegar a Plaza Nueva sin embargo siguiendo otra peatonalización que se emprendió años atrás en la calle Tetuán, una de las principales calles comerciales del centro, la avenida de la Constitución también se peatonalizó sirviendo de continuación y unión del centro comercial con el centro histórico.
Puesto que la avenida tiene unas dimensiones poco recomendables para plantear un recorrido a pie, en especial para los sevillanos que se veían obligados a dejar el autobús urbano en la zona conocida como Pasarela, junto a los Jardines de Murillo, se decidió que ese recorrido se pudiera realizar en tranvía. Aunque probablemente esa decisión de peatonalizar y poder utilizar un tranvía fue conjunta. Así desde el entorno de la estación de autobuses de El Prado hasta Plaza Nueva se ha trazado el recorrido de este medio de transporte que junto con el metro van a cambiar en buena medida los hábitos de muchos sevillanos que podrán optar por los medios de transporte públicos y abandonar el coche que tan difícil resulta aparcar en todo el centro de Sevilla.
La avenida de la Constitución desde que se ha peatonalizado ha cambiado también atrayendo a nuevos negocios con un centro comercial Fnac o a varias cafeterías Starbucks que junto a otras como Café de Indias han tranformado esta avenida en un lugar donde puedes descansar cada veinte metros para tomarte un café.

La Plaza de las Tendillas de Córdoba se encuentra en el centro comercial de la ciudad, a unos 15 minutos andando de las estaciones de trenes AVE y de la estación de autobuses, y a otros tantos minutos de la Mezquita.
La plaza fue transformada hace unos años añadiéndole unos surtidores de agua en el suelo y convirtiéndola por completo en peatonal ya que anteriormente los vehículos si que podían circular en torno a la estatua ecuestre del Gran Capitán Gonzalo de Córdoba.
Como se puede ver en la fotografía la plaza está rodeada de naranjos y dispone de numerosos asientos donde suele haber siempre algún transeunte descansando o tomando algo de sol.
Al encontrarse en el centro de Córdoba y ser lugar de distribución de las principales calles comerciales los restaurantes y bares de esta zona suelen tener siempre una numerosa clientela que gusta de sentarse en las terrazas para disfrutar del buen tiempo del que suele gozar esta ciudad, salvo en las horas más calurosas del verano en las que más bien apetece el aire acondicionado.
Esta plaza ha sido desde hace unos años lugar de emisión para las campanadas de Fin de Año que se emiten por la televisión andaluza. Tienen la peculiaridad de que esas campanadas suenan con el rasgado de una guitarra y no tienen ese sonido para ese momento señalado sino que si usted se pasa cualquier día por esta plaza podrá escuchar este peculiar reloj.
¿Qué podrá encontrar a poca distancia de la Plaza de las Tendillas?
En la propia plaza y en casi todas las calles que salen de ella encontrará un sin fin de restaurantes y bares.
A pocos metros tiene también un centro comercial del Corte Inglés dedicado a saldos.
En otra de las calles verá, muy cerca de la plaza, unas impresionantes columnas romanas.
Y si usted quiere ir de compras sepa que se encuentra en la principal zona comercial de Córdoba así que no le faltarán tiendas para elegir.